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¿Cómo decidimos si un café merece la pena?

No probamos los cafés: comparamos lo que cuestan con lo que cuestan otros parecidos, y sumamos las pocas señales de calidad que se pueden comprobar.

1. Miramos el precio por kilo

Usamos la bolsa que compra casi todo el mundo (unos 250 g) y la pasamos a € por kilo, para comparar bolsas de distintos tamaños.

Lo comparamos con el café de especialidad típico: hoy, 65 €/kg (la mitad de los cafés cuesta menos y la otra mitad más).

Si el café es de una variedad escasa y cara (Geisha, Sidra, Wush Wush, Pink Bourbon, Eugenioides, Laurina, Papayo, Chiroso), lo comparamos solo con otros de su misma variedad, siempre que haya al menos 4. Un Geisha no se compara con un café del día a día.

2. Sumamos y restamos puntos

Precio frente al de referencia
Al menos un 20 % más barato+1,5
Entre un 5 y un 20 % más barato+0,5
En la media (de un 5 % más barato a un 15 % más caro)0
Entre un 15 y un 60 % más caro−1
Más de un 60 % más caro−2
Lo que puede justificar pagar más
Variedad escasa (si es caro y no hay suficientes de su variedad para compararlo)+1
Proceso experimental (anaeróbico, co-fermentado…) si es caro+0,5
Puntuación SCA de 87 o más+1
Puntuación SCA entre 85 y 87+0,5
La gente lo puntúa con 4,5★ o más (mínimo 20 opiniones)+1
La gente lo puntúa con 3,8★ o menos (mínimo 20 opiniones)−1
Alternativas
Hay cafés parecidos (mismo país y proceso) al menos un 20 % más baratos−0,5

3. El resultado

✓
Merece la pena
1 punto o más
=
Precio razonable
Entre −0,5 y 1 punto
✗
Hay opciones mejores
Menos de −0,5 puntos

En la ficha de cada café verás los motivos concretos que han sumado o restado.

Ejemplo

Un café de Colombia lavado a 54 €/kg está un 17 % por debajo de la media (+0,5), pero hay otro de Colombia lavado a 27 €/kg (−0,5). Total: 0 puntos → Precio razonable.

Lo que hay que tener en cuenta

Ver los que merecen la pena